Préstamos a plazos vs. Líneas de crédito: ¿Cuál es el más adecuado para ti?

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Cuando tu negocio necesita financiarse para crecer, cubrir las brechas de flujo de caja o aprovechar una oportunidad inmejorable, ¿por dónde debería comenzar? Hoy hay más opciones que nunca para financiarse. Ya sea a través de la ruta bancaria tradicional o de muchos de los nuevos y crecientes prestamistas en línea, existe todo un abanico de opciones para cumplir este objetivo. 

Pero, más opciones pueden resultar en un proceso agotador. ¿Cómo estar seguro de cuál decisión es la correcta para tu negocio?

Si bien hay muchas maneras de pensar en opciones potenciales, comienza por consultar qué tipo de préstamo (a plazos o línea de crédito) tiene más sentido para ti. Luego, reduce el número de opciones, según quién ofrezca el producto que mejor se adapte a tu situación. En este blog post encontrarás herramientas prácticas para decidir cuál es tu alternativa ideal.

Préstamos a plazo vs. Líneas de crédito

¿Cuál es la diferencia entre un préstamo a plazo y una línea de crédito? Para empezar, un préstamo a plazo es el tipo de servicio con el que estamos más familiarizados. Es una suma de dinero que se presta y que se devuelve en un período de tiempo establecido, con pagos mensuales, quincenales, semanales o diarios.

Las líneas de crédito están rotando constantemente, similar a tu tarjeta de crédito favorita. Este producto te otorga una cierta cantidad de dinero que puedes retirar para utilizar según sea necesario, pagando únicamente intereses sobre lo que usas.

Por ejemplo, si retiras $5,000 de tu línea de crédito de $10,000, solo tendrás que pagar intereses sobre los $5,000 retirados. Tan pronto como los vuelvas a pagar, tendrás acceso a los $10,000 completos nuevamente. O bien, una vez que retires esos $5,000, incluso antes de devolverlos, tendrás acceso a los otros $5,000 si fuera necesario.

Impacto de los préstamos en línea sobre estos productos

Acabamos de dar las definiciones simples de estos tipos de financiación. Sin embargo, la industria de préstamos en línea ha hecho que estas categorías sean un poco más complicadas de lo que eran.

Por ejemplo, existen diferentes tipos de préstamos a plazo. Los bancos ofrecen préstamos a largo plazo, los cuales son de bajo costo, con plazos de varios años y pagos mensuales.

También puede obtener préstamos a mediano plazo a través de prestamistas en línea, la diferencia es que estos son más caros que los préstamos bancarios, pero menos costosos que otras opciones.

Finalmente, una opción en línea muy popular es el préstamo a corto plazo. Estos préstamos tienen plazos que van, generalmente, de 3 a 18 meses. Los pagos del préstamo se realizan diaria o semanalmente y pueden llegar a ser bastante costosos. Si bien sus requisitos de aplicación son menos estrictos, pueden tener un impacto negativo en el flujo de caja, debido a sus cortos plazos de amortización, al calendario de pagos y a un mayor costo en general.

Las líneas de crédito son un poco menos complicadas, pero debes tener en cuenta que solicitándola directamente con un banco será menos costosa que a través de prestamistas en línea. Las líneas de crédito a través de los prestamistas tienen aplicaciones muy rápidas y fáciles, por lo que al elegir dónde comenzar su búsqueda, debe reducirse a lo que su empresa puede pagar y con qué rapidez necesita los fondos.

Entonces, ¿cuál es la mejor opción?

Al evaluar cuál de estos productos es el ideal, realmente se trata de las categorías más importantes para ti. Si necesitas efectivo rápidamente, tu mejor apuesta será una línea de crédito a través de un prestamista en línea o un préstamo a corto plazo. Ambos productos tienen aplicaciones muy rápidas y, en muchos casos, te permiten recibir fondos en cuestión de días.

Pero, si lo que deseas es un costo de capital menor, debes comenzar la búsqueda en tu banco local. Este siempre será la fuente de capital al menor costo. Sin embargo, los préstamos bancarios pueden ser difíciles de obtener, por lo que debes asegurarte de que tu puntaje crediticio y tus estados financieros estén en forma antes de utilizar esta opción.

Si aún no estás seguro de por dónde empezar, la forma en la que planeas usar los fondos es, en última instancia, la mejor manera de decidir. Si solo estás buscando tener algo de capital disponible en caso de una emergencia, debes considerar una línea de crédito. Esto asegura que no termines pagando intereses innecesarios si no usas el dinero.

Si tienes una inversión específica en mente, generalmente, lo mejor es un préstamo a plazos. Puedes calcular fácilmente el costo de la inversión antes de sacar el préstamo y decidir si hacerlo te proporcionará un ROI (retorno de la inversión) positivo.

Financiar tu operación puede ser costoso. Si no puedes decidir entre estas dos opciones, opta por la que ofrezca un costo más bajo. Asegúrate también de ver las matemáticas correctamente, ya que calcular el costo potencial de una línea de crédito puede ser difícil. Si no está seguro de cómo comparar dos ofertas, consulta a un especialista en finanzas como Summar Financial, nuestros expertos te ayudarán a tomar la mejor decisión para tu negocio.


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